El estreñimiento no es una enfermedad, es un síntoma que afecta al 12-20% de la población española, su frecuencia es el doble en mujeres que en hombres y el triple en individuos mayores frente a jóvenes.

El estreñimiento se manifiesta con deposiciones poco frecuentes o difíciles, heces escasas duras y secas o sensación de evacuación incompleta.

Hablaremos de dos tipos de estreñimiento: agudo y crónico, en función de si el problema es puntual (por ejemplo por cambios de dieta, viajes, consumo de ciertos fármacos…) o se produce habitualmente.

 

Existen muchos factores de riesgo que van a producir estreñimiento, siendo los más importantes:

  -Alimentación inadecuada.

  -Hacer vida sedentaria.

  -Padecer sobrepeso u obesidad, ya que favorecen el enlentecimiento de la motilidad del colon dificultando el vaciado rectal.

  -Resistirse al deseo de defecar de forma continua.

  -Toma de ciertos medicamentos ( antitusivos, analgésicos opiáceos, antiinflamatorios, antihistamínicos, antihipertensivos, diuréticos..).

-Defecación desordenada.

 

En cuanto a los consejos para mejorar el estreñimiento cabe destacar:

 

   -Aumentar el consumo de fibra, ya que va a favorecer el tránsito intestinal. La encontraremos en: fruta (siempre que se pueda tomarla con piel), frutos secos, salvado de trigo, lechuga, brócoli, col, espinacas.. y reducir el consumo de carnes, platos procesados, embutidos, chocolate,

   -Beber suficientes líquidos, entre litro y medio y dos al día, ya que sin agua suficiente en el intestino las heces son duras y difíciles de evacuar.

  -Realizar diariamente ejercicio físico, no solo de manera esporádica.

  -Llevar un horario adecuado para la defecación.

  -Evitar el consumo de alcohol.

  -Comer de una manera relajada (20-25 minutos).

  -Ir al baño siempre que se necesite, ya que posponerlo solo hará que luego cueste más.