HEMORROIDES

 

Las hemorroides son las venas que se dilatan en el ano o en el recto al producirse un aumento de la presión en esa zona producida por diferentes causas. Esta inflamación se manifiesta en forma de sangrado, picores, dolores y escozor de la zona afectada. Entre un 10-25% de la población adulta las padece, afecta principalmente a la franja comprendida entre 25-60 años.

 Según la zona vascular afectada se puede hablar de hemorroides internas o externas.

En cuanto a las causas de su aparición, en primer lugar existe un componente hereditario, que hace que ciertas personas sean más propensas a padecerlas, en segundo lugar intervienen otros factores como pueden ser:

    -Estreñimiento crónico: los esfuerzos que hay que hacer al defecar pueden desencadenar su aparición.

    -Alimentación inadecuada: El llevar una mala alimentación, no beber suficiente agua… va a repercutir provocando estreñimiento y predisponiendo a sufrir hemorroides.

    -Sedentarismo. Debemos evitar estar mucho tiempo tanto de pie como sentado.

    -Embarazo: los cambios hormonales que se producen y la presión que ejerce el feto sobre el retorno venoso agravan la patología.

    -La toma de medicamentos que tienen efecto astringente (ansiolíticos, antidepresivos, codeína..).

 

Existen una serie de medidas higiénico-dietéticas que podemos cumplir para evitarlas:

 

      -Evitar esfuerzos excesivos durante la defecación y pasar mucho tiempo sentado en la taza. No aguantar las ganas de defecar.

      -Prevenir el estreñimiento, manteniendo una dieta rica en fruta y fibra (verduras, fruta, cereales integrales...).

      -También es fundamental beber al menos dos litros de agua al día para facilitar la movilidad de las heces en el intestino.

      -Evitar comidas picantes, especias, alcohol, café, té, bebidas gaseosas..

      -Realizar ejercicio físico de forma regular.

      -Evitar permanecer largos periodos de tiempo de pie e inmóvil, tampoco es bueno permanecer mucho tiempo sentado.

       

Además de las medidas higiénico-dietéticas, existen tratamientos farmacológicos que pueden ser de gran ayuda:

-Cremas y pomadas: son muy similares de composición, la diferencia principal entre ellas está en que unas llevan corticoides y otras no. No debe abusarse de aquellas que llevan corticoide ya que hay riesgo de atrofia cutánea. Alivian pero no curan.

-Venotónicos: van a mejorar la circulación venosa de retorno al corazón, tanto en venas hemorroidales como en varices.

-Laxantes: se van a recomendar cuando el estreñimiento no mejora con la dieta.

-Analgésicos antiinflamatorios, en caso de dolor.

 

 

Se recomienda sustituir el papel higiénico por toallitas húmedas especificas que son más delicadas y que nos van a proporcionar una completa higiene de la zona, suavizando y refrescando la zona. Después de ir al baño, lave la zona con agua tibia y un jabón neutro, secándose realizando pequeños toques con la toalla.

Si las medidas higiénico-dietéticas o el tratamiento farmacológico no fueran de utilidad, habría que consultar al médico, ya que existen opciones de tratamiento no quirúrgico, como son las inyecciones esclerosantes.

En casos más graves el médico valorará el realizar la extirpación mediante cirugía.