Herpes labial

 

Es una infección producida por el virus del herpes simple, se manifiesta con la presencia de pequeñas ampollas (vesículas) bastante dolorosas, conocidas popularmente como calenturas, morreras o pupa labial.

La mayoría de personas se infectan antes de los 20 años, y se calcula que entre el 80-90% de la población es portadora, aunque es cierto que muchas personas se contagian y nunca llegan a tener síntomas. Se puede contagiar tanto cuando el brote está activo como en los periodos en los que no se manifiestan los síntomas, aunque en este caso el riesgo de contagio es menor.

Normalmente suele desaparecer de manera espontánea al cabo de una o dos semanas. Sin embargo, permanece latente en el organismo y puede reproducirse la sintomatología en el futuro, ya que el herpes no tiene cura y es una infección permanente.

 

Existen una serie de condicionantes que favorecen su aparición:

 

    -Padecer un proceso infeccioso.

    -Una exposición excesiva al sol.

    -El frío.

    -Cambios hormonales.

    -Situaciones de ansiedad, cansancio o estrés.

    -Falta de hidratación.

 

Los síntomas suelen aparecer entre 2-14 días después de entrar en contacto con el virus por primera vez y puede durar hasta 3 semanas.

 

El ciclo consta de 4 etapas:

 

  1-Sensación de hormigueo y quemazón.

  2-Aparición de pequeñas ampollas o lesiones.

  3-Rotura de las ampollas.

  4-Formación de costras.

 

 

 

 

Durante su aparición es recomendable:

 

  -Limpiar la lesión con jabón antiséptico, para evitar la sobreinfección.

  -Usar cremas antivirales.

  -Higiene de manos.

  -Aplicar frío.

  -Evitar comidas calientes, ácidas, saladas o picantes.

  -Si el dolor es muy agudo, tomar algún analgésico.

 

Es muy importante la prevención, se recomienda que la persona infectada no bese o comparta vasos, servilletas, cubiertos, toallas.., mantener los labios hidratados, usar un labial con protección solar, seguir una buena rutina de sueño, evitar el estrés y la ansiedad, seguir una alimentación equilibrada.