La lactosa es el azúcar que contiene la leche, aunque también está presente en una gran cantidad de productos de consumo diario (nata,embutidos, productos precocinados..),también la encontramos como excipiente en muchos medicamentos.

La intolerancia a la lactosa tiene lugar cuando el cuerpo no produce una cantidad suficiente de lactasa, que es la enzima que se encarga de descomponer la lactosa en dos azúcares más simples que son la glucosa y la galactosa que son más fácilmente absorbibles por el organismo. Esto hace que la lactosa pase al intestino grueso sin descomponerse y las bacterias la fermenten y se generen gases y líquidos, ocasionando incómodos síntomas.

Las personas que sufren de intolerancia a la lactosa, pueden presentar uno o varios síntomas simultáneamente:

 

-Náuseas

-Dolor abdominal

-Hinchazón abdominal

-Sonidos abdominales

-Distensión abdominal

-Diarrea

-Gases

-Pérdida de peso

-Estreñimiento

 

Estos síntomas aparecen entre media hora y dos horas después de haber ingerido alimentos con lactosa y desaparecen entre 3 y 6 horas más tarde.

Dentro de la persona intolerante a la lactosa hay varios niveles, desde quienes la padecen pero no presentan síntomas, a quienes los manifiestan tras ingerir un poco de leche o quienes necesitan consumir gran cantidad para padecer los mismos efectos.

Para tratar la intolerancia lo que se hará es ir reduciendo la lactosa que ingerimos diariamente hasta cantidades que no provoquen síntomas.

Salvo casos esporádicos, no suele ser necesaria la eliminación completa de la lactosa de la dieta, ya que la mayoría de personas con intolerancia a la lactosa pueden tolerar hasta 12 gramos de lactosa en una toma.

Los pacientes intolerantes a la lactosa deben saber cual es su tipo de intolerancia y que alimentos contienen lactosa y cuales no, consultando al médico sobre la dieta a seguir.

Es importante seguir una serie de consejos:

 

-Conocer los alimentos que llevan lactosa, ya que no solo está en la leche sino que está presente en algunos productos industriales elaborados. La podemos encontrar en: fiambres, embutidos, purés, helados, salsas comidas preparadas, galletas…Los quesos y yogures tienen menor cantidad de lactosa que la leche.

 

-La lactosa se tolera mejor si se consume durante la comida principal que de manera aislada.

 

-Revisar la etiqueta de los alimentos: en las etiquetas hay una lista de ingredientes en orden según la cantidad en que se encuentran en el alimento.

 

-Los medicamentos también pueden contener lactosa como excipiente, alrededor del 20% de los medicamentos con receta y gran parte de los de venta libre contienen, por lo que se deberá tener en cuenta su composición cuando se necesiten.