El jet lag es un malestar que aparece en nuestro cuerpo al realizar un viaje con cambio de huso horario. Todos tenemos un reloj biológico que nos va a regular la sensación de sueño y la actividad. La luz del día es la que gobierna sobre dicho reloj. El viajar a lugares con diferentes zonas horarias va a ocasionar que el reloj biológico no esté sincronizado con el horario local, y posiblemente se note adormilado por el día e incapaz de dormir por la noche.

El mundo está dividido en 24 franjas horarias, teniendo cada una de ellas una hora diferente a la siguiente, se puede sentir síntomas de ¨jet lag¨ si cruzamos más de cinco franjas horarias.

Los síntomas del jet lag van a ser diferentes según la zona y la dirección en que se viaje, si se viaje de oeste a este al organismo le va a ser más difícil ajustarse al nuevo horario.

Normalmente va a estar cansado y con poca energía durante el día, por la noche va a tener problemas a la hora de conciliar el sueño, y también tendrá despertares durante la noche, despertándose también muy temprano por la mañana. Debido al cansancio que esto le produce puede tener una serie de síntomas como: dificultad para concentrarse, sensación de torpeza, irritabilidad…

Otros síntomas que pueden aparecer son: indigestión, alteraciones intestinales, pérdida de apetito, malestar general…

Aproximadamente se calcula que necesitamos un día para acostumbrarnos al nuevo horario por cada hora de diferencia.

Los síntomas empiezan a remitir normalmente entre dos y siete días, pero puede alargarse incluso a dos semanas si el viaje ha sido a un país lejano.

 

CONSEJOS PARA PREVENIR EL JET LAG

 

 -Para que el cambio no sea tan brusco y para ayudar a nuestro organismo a adaptarse al nuevo horario si se va a permanecer más de dos o tres días en su destino, es recomendable cambiar nuestro reloj interno antes de viajar (acostándonos y levantándonos un poco más temprano si viajamos hacia el este y levantándonos y acostándonos más tarde si viajamos al oeste).

 -Antes del viaje se recomienda practicar ejercicio, llevar una dieta saludable y llegar descansado, para prevenir la fatiga provocada por el jet lag y que el cuerpo se recupere antes.

 -Durante el vuelo es recomendable beber agua de forma abundante para contrarrestar la sequedad del ambiente en el avión y evitar tomar alcohol y cafeína.

 -Nada más montar en el avión ajustaremos nuestro reloj a la zona horaria de destino, si el vuelo llega por la tarde no conviene dormir mucho en el avión para acostarse cuando llegue al destino, por el contrario intente dormir todo lo que pueda si el vuelo llega por la mañana para estar activo y despierto durante todo el día. Si la estancia va a ser corta (menos de dos días) ,es fácil que el organismo no tenga tiempo para adaptarse por lo que la mejor opción será seguir con los horarios habituales.

 -Si el viaje va a durar varios días, una vez en el destino lo ideal sería adaptarse al horario local, cumpliendo con los horarios de las comidas y adaptarse a las horas de sol del destino.

-Aunque el cuerpo se acostumbra de manera natural con el paso de los días, la melatonina es una hormona que va a jugar un papel muy importante ya que favorece que nuestro cuerpo se sincronice con el ciclo de luz y oscuridad influyendo en el tiempo que tardamos en dormir.

Para el jet lag se recomienda tomarla dos días antes de iniciar el viaje y durante dos días después de llegar al destino, hay que tomarla 30 minutos antes de acostarse.