El dejar de fumar aporta beneficios no solo para la propia persona, sino para las personas de su entorno y para la sociedad en general.

 

  Sus beneficios se empiezan a notar rápidamente, al poco de abandonar el consumo de tabaco el “exfumador” ya nota una serie de mejorías en su salud:

 

      *Se normaliza su presión arterial y la frecuencia cardiaca a los 20 minutos.

      *Mejora la oxigenación pulmonar a las 8 horas. Los niveles de oxígeno vuelven a la normalidad y la nicotina y el monóxido de carbono disminuyen más de un 50%.

      *Pasadas 24 horas ya se elimina totalmente el monóxido de carbono del organismo.

      *Recuperación del gusto y del olfato pasadas 48 horas. Desaparece la nicotina del organismo.

      *A las 72 horas los bronquios comienzan a relajarse y resulta más fácil respirar.

      *La circulación mejora en todo el cuerpo entre la semana 2 y la 12, mejorando las piernas cansadas o con varices, mejorando nuestra capacidad de caminar y correr.

      *Entre los 3 y 9 meses la función pulmonar aumenta hasta un 10% mejorando los problemas respiratorios.

 

 

      Aparte de estas mejorías, el dejar de fumar también tiene otros efectos beneficiosos:

 

         *Se elimina el color amarillento de dedos y dientes.

         *La piel tiene un aspecto más saludable.

         *Su sentido del olfato vuelve a ser normal.

         *Disminuye la halitosis.

         *Nuestro pelo estará más suave y brillante.

         *Aumenta la fertilidad.

        *Si estás embarazada, no producirás daños al feto: hay mayor riesgo de aborto espontáneo y mayor probabilidad de que el bebé nazca con bajo peso.

 

 

   Sin embargo, los beneficios más importantes serán los que se consiguen a largo plazo, ya que se disminuyen las probabilidades de sufrir las importantes complicaciones que se asocian al consumo de tabaco:

 

      *Al cabo de un año se reduce a la mitad el exceso de riesgo de enfermedades coronarias (infarto y angina).

      *A los cinco años, se elimina el 50% del exceso de riesgo de cáncer de boca, faringe y esófago.

      *Diez años después se produce la reducción del 50% del exceso de riesgo de cáncer de pulmón, el cual se elimina totalmente a los 15 o 20 años.