La alergia al polen es una respuesta del sistema inmune que se produce cuando los diferentes tipos de polen penetran en el organismo a través de las mucosas expuestas al aire (nariz,ojos,garganta), lo que va a provocar síntomas diversos como:

 

  -Picor, enrojecimiento y lagrimeo ocular.

  -Fatiga, malestar general..

  -Rinitis: estornudos, picor nasal, congestión nasal..

  -Asma

  -Tos

  -Migrañas…

 

Estos síntomas afectarán a la calidad de vida de las personas que la sufren.

Se presenta normalmente en primavera y verano, que es cuando hay mayor cantidad de polen en el ambiente, padeciéndola una de cada cuatro españoles.

 El clima también va a influir: la sintomatología en días de lluvia, nublados o sin viento va a ser mínima, mientras que los días cálidos, secos y con viento se produce una mayor distribución del polen, aumentando los síntomas alérgicos.

En los lugares con más contaminación se va a producir un aumento de los síntomas de la alergia.

Podemos cumplir una serie de consejos para hacer más llevadera la alergia al polen:

 

   *En épocas de polinización elevada no pasear al aire libre al atardecer sobre todo en días secos, soleados y con viento.

   *Las horas que debemos evitar son de 5 a 10 de la mañana y de 7 a 10 de la noche, ya que son los que acumulan mayor concentración de polen.

   *Cuando viajemos en el coche, siempre con las ventanillas cerradas.

   *Emplear filtros antipolen en los aparatos de aire acondicionado.

   *Utilizar siempre gafas de sol durante el periodo de polinización para proteger la conjuntiva ocular.

   *Evitar el contacto con las plantas productoras de polen.

   *Al llegar a casa es conveniente ducharse y cambiarse de ropa.

   *No es conveniente secar la ropa en el exterior los días de alta concentración de polen.

   *Mantener la casa cerrada, ventilar la vivienda durante poco tiempo (5-10 minutos).

   *Lavarse con mayor frecuencia manos y cara.

   *Informarse de los niveles ambientales de polen.