Se llama cistitis a la inflamación de la vejiga, principalmente esta inflamación es debida a una infección urinaria de origen bacteriano, causado en la mayoría de veces por la bacteria Escherichia coli.La E.coli se encuentra en nuestro intestino y puede colonizar la piel que rodea a la uretra y acceder a la vejiga. Posee unos filamentos que le permiten adherirse a las paredes de la vejiga. Su incidencia es mayor en mujeres, ya que el corto espacio entre el ano y la uretra facilita el paso de gérmenes de uno a otro. Un 40% de las mujeres padecen algún episodio de cistitis a lo largo de su vida, y de ellas casi un tercio se presentan como casos de cistitis recurrentes, con 3 o más infecciones al año.

 

La contaminación por E.coli se produce frecuentemente por el contacto de estas zonas con restos de heces, son patologías más frecuentes en época estival, ya que la humedad posterior a los baños favorece el crecimiento de las bacterias.

 

Los síntomas, aunque no suelen ser graves, si resultan muy molestos:

  -Presión en la parte inferior de la pelvis.

  -Sensación de dolor o ardor al orinar.

  -Necesidad frecuente y/o urgente de ir al baño.

  -Micciones escasas y frecuentes.

  -Orinas turbia que puede tener olor fuerte o desagradable.

  -A veces presencia de orina en sangre.

  -Relaciones sexuales dolorosas.

 

En los casos más leves la cistitis puede curarse de manera espontánea, si bien la mayoría de veces es necesario aplicar un tratamiento antibiótico para evitar que la infección se extienda.

En el caso de las cistitis recurrentes, el uso continuado de antibióticos hace que las bacterias se hagan resistentes al antibiótico, por este motivo hay que recurrir a nuevas estrategias para prevenir las infecciones, como es el uso del arándano rojo americano, que debido a una sustancia presente en el fruto, las protoantocianidinas tipo A2, actúa previniendo la colonización de la E.coli en la vejiga, ya que se une a los filamentos con los que las bacterias se pegan a las paredes de la vejiga ,impidiendo que se fijen y facilitando de esta manera su expulsión al orinar.

 

Es importante seguir estos consejos para prevenir la cistitis:

    -Beber mucho líquido para orinar más y de esta manera arrastrar las bacterias.

    -Ir al baño cada vez que se tenga necesidad, sin retener las ganas, vaciando completamente la vejiga.

    -Evitar en lo posible el estreñimiento para impedir el crecimiento de bacterias en la zona rectal.

    -Siempre limpiarse de delante hacia atrás para no llevar las bacterias del ano hacia la uretra.

    -Usar preferiblemente ropa interior de algodón y evitar el uso de tampones.

    -Ir al servicio antes y después de mantener relaciones sexuales. La actividad sexual incrementa hasta 40 veces el riesgo de infección.

    -Evitar que el traje de baño esté mojado durante largo tiempo. Es recomendable cambiarlo  inmediatamente por uno seco tras el baño.

    -Usar ropa de algodón.

    -Evitar prendas ajustadas.

    -Realizar una alimentación equilibrada, evitar las comidas muy especiadas, el café y el alcohol.

   -Consumir 36 mg de protoantocianidinas de arándano rojo al día.