La diarrea del viajero es un síndrome clínico que se asocia a la ingesta de alimentos o agua contaminada, que va a ocurrir durante o poco después del viaje. Su principal síntoma es un comienzo repentino de deposiciones frecuentes de heces blandas (al menos cuatro al día) y  una necesidad urgente de defecar.

 

La infección que origina la diarrea del viajero está causada en la mayoría de casos por bacterias, aunque también puede ser causada por virus y parásitos.

Se va a producir debido a la existencia de unas condiciones higiénico-sanitarias deficientes en el país al que viajamos, y el riesgo variará en función del tipo de viaje (no es lo mismo un viaje organizado que otro más aventurero), la duración del viaje o la zona a la que viajemos (hay mayor riesgo en la mayor parte de Asia, Oriente medio, África, México, América Central y América del Sur).

En la mayoría de casos se limitará a cuadros leves de 2-3 días de duración, que se resolverán espontáneamente con unas medidas básicas de tratamiento, pero que dificultan el viaje. Puede ir acompañada de náuseas, vómitos, calambres, fiebre y dolor abdominal. La aparición de fiebre y sangre o moco en la sangre son señal de gravedad, siendo necesario buscar atención médica.

El mayor riesgo asociado es la deshidratación, por lo que deberemos hidratarnos abundantemente, siempre con agua embotellada o previamente hervida o desinfectada.

En la mayoría de casos es suficiente con ingerir cualquier tipo de líquidos, las fórmulas específicas de rehidratación pueden ser más importantes en el caso de niños pequeños, ancianos o personas con enfermedades crónicas.

El uso de medicamentos contra la motilidad intestinal como la Loperamida está solo indicado para casos de diarreas leves y moderadas, estando contraindicada en pacientes con fiebre o heces con sangre y en niños menores de 2 años o en pacientes que padecen colitis ulcerosa.

Aunque no es lo habitual, podría ser necesario el tratamiento con antibióticos en caso de que la diarrea dure una o más semanas, se trate de una diarrea grave (con sangre, fiebre alta, elevado número de deposiciones),y en el caso personas inmunodeprimidas o con enfermedades inflamatorias intestinales.

Cuando se sufre una diarrea hay que seguir tomando alimentos que sean de fácil digestión: sopas, arroz cocido, pescado blanco, pollo a la plancha, manzana rallada o asada…Los niños seguirán una dieta blanda similar a los adultos y los lactantes continuaran con la lactancia realizando tomas con más frecuencia para evitar su deshidratación.

Es importante que sepamos cómo poder prevenirla, y así evitaremos muchos problemas:

 

Consejos para prevenir la Diarrea del Viajero:

 

  -No tenemos que consumir alimentos que no sepamos cómo se han cocinado. Las comidas deben estar suficientemente cocinadas y servirse calientes.

  -Consumir frutas que podamos pelar, evitando zumos y frutas ya preparadas. Tampoco tomar ensaladas y verduras de consumo crudo.

  -Consume alimentos que hayan requerido poca manipulación para su preparación.

  -No consumir carne, pescados y mariscos crudos o poco cocidos.

  -Beber solo agua o bebidas embotelladas y utiliza también el agua para todo: lavar fruta, cepillarnos los dientes. Si no fuera posible conseguir agua embotellada o hervirla es conveniente llevar algún método para purificarla.

 -Tener precaución al bañarse, evitando aguas no seguras y no abrir la boca al ducharse o al bañarse.

 -Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo antes de comer o después de ir al baño.

 -Antes de beber bebidas enlatadas, limpiar bien el envase.

 -No usar cubitos de hielo en las bebidas.

 -No consumir leche ni derivados lácteos elaborados con leche cruda (sin pasteurizar). Si se ha de tomar leche no pasteurizada debemos hervirla antes.

-Se debe evitar consumir alimentos de puestos callejeros.