Los piojos (Pediculus humanus) son insectos parásitos exclusivos del ser humano, que en su forma adulta miden entre 2-3 mm, de color parduzco y de forma alargada y plana, viven en el cabello de las personas. Tienen 3 pares de patas con las cuales se agarran a la base del cabello y pueden moverse de un pelo a otro. No saltan ni vuelan. Disponen de unas piezas bucales con los que atraviesan la piel para obtener nuestra sangre.

La pediculosis es la infestación del cabello por piojos, el contagio se produce por contacto directo o al compartir objetos o ropa con personas infestadas y puede afectar tanto a adultos como a niños, aunque es más frecuente en niños debido al contacto cercano en el colegio, al jugar y compartir objetos como gorras, peines..

La pediculosis no es foco de enfermedades ni supone un grave trastorno para la salud, pero si que se puede padecer un molesto prurito o picor al introducir el piojo saliva al morder el cuero cabelludo para alimentarse.

Hay que destacar que el contagio no se debe a una mala higiene personal, de hecho prefieren los cabellos limpios. Es importante tenerlo en cuenta, ya que mucha gente piensa que los piojos están relacionados con la suciedad y muchos padres no lo notifican en el colegio por vergüenza lo que conlleva un aumento en el riesgo de contagio.

El síntoma típico de que hay infestación por piojos es el picor del cuero cabelludo. Ante la aparición de este síntoma, o bien porque sabemos que alguien del entorno está infestado, es muy importante examinar el pelo de la siguiente manera:

   -Humedecer el cabello, ya que esto hace que los piojos tengan mayor dificultad para moverse.

   -Colocar un paño blanco sobre los hombros. Si hay piojos, caerán y será más fácil visualizar si están vivos.

   -Peinar mechón a mechón con una lendrera, peine de púas metálicas muy juntas que arrastra piojos y liendres. Existen también unos peines eléctricos que emiten un zumbido cuando detectan un piojo o liendre.

  -Las liendres o huevos de piojo son blanquecinas, ovaladas y de 1 mm de tamaño. Se diferencian de la caspa porque son muy difíciles de retirar ya que se adhieren a la raíz del pelo con una especie de pegamento muy fuerte.

Las hembras ponen sus huevos o liendres principalmente en la nuca y detrás de la oreja, en la base del cabello, ya que son las zonas más cálidas y esto favorece la incubación que dura 7 días. Ponen unos 7 huevos al día y viven unos 30 días, por lo que tienen un alto potencial de propagación.

Si no detectamos infestación, es recomendable seguir revisando la cabeza una vez a la semana, peinándola con una lendrera.

También es conveniente si sabemos que hay casos en nuestro entorno el usar un repelente para evitar contagios.

En caso de que se confirme que hay piojos, debemos realizar el tratamiento con un pediculicida, estos no deben usarse como repelentes o preventivos, solo usarse si hay infestación, ya que de lo contrario podrían generar resistencias.

 

Para aplicar el tratamiento, hay que seguir las siguientes recomendaciones:

     -Aplicar con el cabello seco.

     -Realizar un ligero masaje con la yema de los dedos sobre el cuero cabelludo, incidiendo detrás de la oreja, nuca y flequillo.

    -Siempre respetar los tiempos de aplicación recomendados por el fabricante.

    -Si la infestación es aguda, completar el proceso lavando el pelo con un champú antiparasitario.

    -Pasar la lendrera para arrastrar las liendres que no se hayan desprendido.

    -No usar secador de pelo de aire caliente, ya que inactiva el efecto insecticida residual.

Una vez hecho el tratamiento, conviene revisar la cabeza del niño a los 7 días; si reaparecen piojos vivos, indica que no acabamos con las liendres y que ha eclosionado. Por esto, siempre se recomienda hacer una segunda aplicación del tratamiento una semana después.

Los tratamientos más usados son:

   -Permetrina: se usa en concentraciones que van desde el 1%(que es la más habitual) hasta el 1.5%. Es capaz de matar tanto al piojo como a la liendre.

  -Malation: Habitualmente se usa en concentraciones del 0.5% y también mata al piojo y a la liendre.

  -Dimeticona: no es un insecticida como los anteriores, está especialmente indicado en asmáticos y en personas con pieles sensibles o atópicas, mata al piojo por asfixia recubriéndolo. Los tiempos de aplicación del producto son mayores que los anteriores. Por una parte tiene la ventaja de que al no tener un mecanismo de acción químico no es posible que el piojo desarrolle resistencias y por otra la desventaja de que como no acaba con la totalidad de las liendres, hay que repetir el tratamiento a los 8-12 días para acabar con los piojos recién nacidos.

 

Debemos seguir una serie de recomendaciones para evitar el contagio en la familia:

 

     -Veremos si los demás miembros de la familia están infestados.

     -Los utensilios de personas infestadas (peines, cepillos…) deben lavarse (con agua y un pediculicida) o hervirse.

     -La ropa (sabanas, toallas..) se deben lavar con agua a temperatura superior a 60ºC y es recomendable planchar bien las costuras. Los piojos morirán con el calor.

    -Es recomendable aspirar los sofás.

Puede suceder que tras aplicar correctamente el tratamiento siga habiendo piojos, esto puede ser debido a dos motivos:

   -Ha habido otro contagio por alguna persona que no ha recibido tratamiento.

   -Los piojos se han hecho resistentes a los tratamientos pediculicidas. Para evitar esto, es muy importante fijarse en que el tratamiento que apliquemos, además de matar piojos (por ejemplo la permetrina), evite resistencias (con el butóxido de piperonilo)

Si se diera esta situación de resistencia, consulte con el médico o farmacéutico sobre tratamientos alternativos.